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HORÓSCOPO 2012 - LA PERSONALIDAD DE LEO
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El
signo de Leo es el más dominante, espontáneamente creativo y extrovertido de
todos los signos zodiacales. Por su grandeza de espíritu, magnifico
comportamiento y la magnanimidad de su personalidad, es el monarca entre los
seres humanos como el león es el rey de las bestias.
Son ambiciosos, valerosos, dominantes, fuertes, positivos, independientes,
seguros de sí mismos, no existe la palabra duda en su vocabulario, y son
tranquilos. Líderes natos, en apoyo, o en rebelión contra el status quo. Son más
eficaces cuando están en una posición de mando, por su magnetismo personal y por
su cortesía natural consiguen sacar lo mejor de la lealtad de sus subordinados.
Son sencillos, sabiendo exactamente lo que desean y consiguiéndolo con todas sus
energías, creatividad y resolución, así como están seguros de que conseguirán lo
que se propongan en el futuro. Sus seguidores saben donde están con un Leo. Leo
piensa y actúa mejor que los demás. Normalmente, la ambición de sus proyectos y
el idealismo desalientan a veces a sus seguidores, pero su pensamiento práctico
y la capacidad de ir derecho al corazón de cualquier problema tranquiliza a los
que dependan de ellos.
Si Leo tiene que enfrentarse con contratiempos prosperaran en la adversidad. Son
enteramente buenas personas, porque son fuertemente idealistas, humanos, y
benévolos. Tienen una inteligencia poderosa, de gran alcance y son muy
filosóficos, a veces religiosos. Los que son devotos pueden ser muy obstinados
en mantener su creencia tradicional y se aferrarán tenazmente, pero con
sinceridad completa, a las prácticas y las doctrinas que los pensadores
liberales miran como absurdamente anticuadas.
Sus defectos pueden ser tan grandes en escala como sus virtudes, y un Leo
excesivamente negativo puede ser uno de los seres humanos más desagradables
imaginables, exhibiendo arrogancia extrema, orgullo autocrático, altanería, y
excesivo genio. Si sospecha de rivales, no vacilarán en utilizar la astucia, la
mentira y cualquier maña para desacreditarlos.
Egocéntrico, ansioso de halagos, jactancioso, y grandilocuente, pomposo,
presuntuoso, y despótico, intolerante y desdeñoso con sus subordinados; a quién
sin embargo delegarán a realizar detalles de menor importancia en sus esquemas
grandiosos. Alguno de estos rasgos puede ser característico de Leo.
Agregar a ellos una pasión por el lujo, un deseo por el poder, la lujuria sexual
ilimitada, la indulgencia emocional, y emerge un carácter que nadie desearía
conocer ni en la vida pública ni en la privada. Afortunadamente es raro que un
Leo sea tan indisciplinado como para llegar a estos extremos con su lado oscuro,
y su tendencia a ello se equilibra generalmente por su sabiduría natural.
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